Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘contaminación marina’

Charcón intermareal en Punta Candor (Cádiz). Zen playero…

Delfines y tortugas marinas deambulan por la delgada frontera que separa el mar del cielo. La interfase agua-aire, su territorio natural, es la que sufre mayores alteraciones debidas a la contaminación, ya que numerosas sustancias, poco densas, se acumulan en las capas superficiales y terminan afectando a estos animales. Por eso, advierten los especialistas, no es intrascendente mantener limpio el mar, aunque se trate de pequeñas manchitas de petróleo o restos de basura.

La acumulación de residuos, que aparentemente solo causan daños estéticos, también incide en la supervivencia de estos animales protegidos por la ley. Las tortugas, por ejemplo, suelen confundir las bolsas de plástico con las medusas de las que se alimentan, error que les provoca la muerte al obstruir su sistema digestivo. La gravedad de esta forma de contaminación, señala un informe de Greenpeace, no debe menospreciarse: “el 30 % de los peces del Mediterráneo que se han examinado para detallar el impacto de los residuos urbanos tenían restos de plástico en los intestinos”.

Para descubrir la riqueza de ese decisivo territorio, en el que se tocan agua y aire, no es necesario navegar hasta alejarse de la costa. Ni siquiera es imprescindible sumergirse o bucear. Basta con asomarse a las pozas de marea, esos charcones de agua salada que salpican la zona intermareal y en donde quedan atrapados, o viven en condiciones nada fáciles, multitud de organismos.

Corrales de Rota (Cádiz). El bosque sumergido…

Desgraciadamente nuestras playas están repletas de depredadores que, armados de cubo y pala, esquilman esos frágiles humedales para volver a la tumbona con el triste botín de un cangrejo, alguna estrella de mar y media docena de pececillos. Y no me refiero a los niños, que se aventuran en estos territorio como el que se interna en una selva virgen, sino a su padres…

¿No les basta con mirar? Asomarse a estos estanques naturales es asomarse a un microcosmos que nada tiene que envidiar al macrocosmos que se dibuja sobre nuestras cabezas. Agua y cielo nos regalan la misma belleza, y así nos lo relata John Steinbeck (apasionado de la biología marina) en su viaje por la  península de la Baja California (Por el mar de Cortés, 1951):

«Es aconsejable levantar la mirada del charco de marea y dirigirla a las estrellas, y después bajarla y dirigirla otra vez al charco de marea»

Read Full Post »