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Posts Tagged ‘setas venenosas’

Niscalo 1

Así lucía este níscalo en un pinar de la Sierra Morena cordobesa (Foto: JMª Montero)

Hace apenas dos décadas se consideraba que en Andalucía el patrimonio micológico reunía alrededor de un millar de especies, cantidad más que significativa en el conjunto nacional y continental. Sin embargo, los trabajos de investigación que condujeron al Inventario Micológico Básico de Andalucía revelaron la existencia en suelo andaluz de más de 2.500 variedades de setas y trufas, una cifra que no se alcanza en ninguna otra región europea. De ellas más de un centenar se consideran comestibles, con especies tan apreciadas como el gurumelo (Amanita ponderosa), la tana (Amanita caesarea), el níscalo (Lactarius deliciosus) o la chantarela (Cantharellus cibarius).

Niscalos 2

Estos níscalos sólo pidieron un chorreon de aceite, ajo picado, una pizca de perejil fresco y unas buenas brasas (Foto: JMª Montero)

Pero los hongos también entrañan cierta peligrosidad. Algunos de ellos contienen sustancias tóxicas que pueden llegar a provocar la muerte, por lo que no conviene recolectarlos, y mucho menos consumirlos, si se carecen de unos conocimientos básicos pero rigurosos, nunca basados en creencias populares sin fundamento. En el caso de los componentes alucinógenos, presentes también en algunas especies, los micólogos llaman la atención sobre la ausencia de normativa que, en España, regule el uso de este tipo de hongos que, a todos los efectos, pueden considerarse como una droga.

En los manuales sobre los hongos característicos de Andalucía se hace mención a más de treinta variedades cuyo consumo puede ocasionar graves consecuencias. Si bien algunas de ellas no son muy frecuentes en los campos de la región se les ha incluido en estas publicaciones para evitar riesgos, ya que, en un momento, lugar y hábitat determinado, puede incluso llegar a aparecer alguna especie no recolectada hasta la fecha.

Las más peligrosas son aquellas en las que está presente la amatotoxina, sustancia que provoca graves daños hepáticos e, indirectamente, puede conducir a un fallo cerebral de consecuencias fatales. En este grupo se incluyen diversas clases de Amanitas («phalloides», «verna» y «virosa«), Lepiotas («brunneoincarnata», «castanea», «helveola» y «josserandii») y Galerinas («marginata» y «badipes«), con el agravante de que algunas pueden ser confundidas con especies comestibles. También pueden ocasionar la muerte otras toxinas como la  giromitrina (presente en algunos ejemplares del género Gyromitra) o la orellanina (propia del género Cortinarius).

Gymnopilus spectabilis en los pinares de Barbate (asocmicologicaybotanicabarbate.blogspot.com.es)

En lo que se refiere a los hongos que causan intoxicaciones de menor gravedad hay algunos casos curiosos, como el de la Coprinus atramentarius, conocida popularmente como «antialcohólica», ya que si se consume junto con alguna bebida que contenga alcohol causa un enrojecimiento del rostro, el pecho y miembros, y un sofoco que también puede ir acompañado de otros trastornos intestinales. No menos llamativos son los trastornos psíquicos, entre los que se incluye la risa incontenida que puede causar la Gymnopilus spectabilis o las alucinaciones (delirios, visiones coloreadas, deformaciones de figuras) que provoca la Amanita muscaria. También pueden producirse intoxicaciones por metales pesados, originadas por ejemplares que crecen en las proximidades de carreteras o industrias que generan este tipo de residuos.

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